Había una vez una vez una familia formada por cinco miembros, y yo soy uno de ellos. Yo me llamo Pelayo y soy el más pequeño de la familia. Tengo dos hermanos, que son más mayores que yo, que se llaman Pablo (el mediano) que tiene doce años y Edu, (el mayor) que tiene 15 años. También tengo un padre, que se llama Eduardo, una madre que se llama Ana y una mascota que es una perra que se llama Clara.
Hace unos días, fui a cenar a un restaurante, en el que seguíamos cenando a las doce y media. Pero estábamos tan cansados que antes de que nos tomáramos el postre nos fuimos a casa y cada uno a su cama. Yo, me desperté miré la hora que ponía mi el reloj pero como la veía un poco borrosa me fui a lavarme la cara con agua muy fría.
Pero miré hacia todos lados y no estaba el color amarillento de las paredes. Investigué un poco más la casa y encontré una sala muy amplia y con muchas máquinas. Entré y oí unos pasos, me asomé y me encontré con un científico chiflado.
Este me saludó y me dijo qué demonios hacía aquí. Yo le expliqué todo lo que me había pasado.
Él, con ánimo de ayudar, me propuso que le ayudara a construir una máquina que me llevara de vuelta al presente. Yo asentí.
Después de esta larga y confusa conversación nos fuimos a una cafetería a desayunar. Mientras desayunábamos me explicó cómo se construía la máquina y qué materiales se necesitaban.
Un rato después, anduvimos un largo tiempo buscando esos materiales. Después de una larga jornada de búsqueda, volvimos a su casa y empezamos a construir la máquina, pero ya terminada la máquina nos dimos cuenta de que faltaba el combustible, que era el uranio.
Para obtener ese uranio tuvimos que coger una especie de “GPS” que encontraba el uranio. Según ese “GPS” el uranio estaba en el centro de la Tierra. Para llegar allí cogimos uno de esos cachivaches de su sala. La máquina empezó a excavar. Después de unas largas horas, ¡por fin encontramos uranio!
Introducimos el uranio en la máquina y…. ¡chas! Me desperté y me di cuenta de que estaba en casa.
¡Fenomenal Pelayo!, me ha gustado mucho. Sigue escribiendo.
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